Pastoral Social Dulce Nombre de Jesús

Pastoral Social · Decanato Dulce Nombre de Jesús

Una Iglesia que ama, sirve y acompaña

Porque en cada hermano que necesita, Cristo nos espera.

En el decanato sostenemos tres comedores asistenciales. Aquí encuentras dónde están, a qué hora abren y cómo puedes sumarte: como voluntario, como bienhechor o acompañando a quien necesita un plato de comida.

Charolas con comida servida y bolsas de alimento listas para entregar en el comedor

Todos los días

hay alguien esperando

3

comedores asistenciales

abiertos cada semana en el decanato

270+

alimentos cada semana

entre desayunos, comidas y lonches

13

parroquias

que forman el decanato

Lo que sostiene el decanato

Tres comedores asistenciales

Cada uno con su propio horario y su propia manera de servir. Si conoces a alguien que necesita comer, aquí puedes decirle a dónde ir.

¿Qué hacemos?

La Pastoral Social busca responder, de acuerdo con nuestras posibilidades y las necesidades de la comunidad, a distintas realidades:

  • Acompañar

    A personas y familias que atraviesan alguna necesidad.

  • Compartir

    Alimentos, ropa, zapatos, medicamentos y otros apoyos.

  • Visitar

    A enfermos, adultos mayores y personas que viven solas.

  • Estar presentes

    Con quienes están presos o anexados.

  • Salir al encuentro

    De personas en situación de calle y migrantes.

Por eso, nuestra Pastoral Social quiere comenzar con algo muy sencillo: ver al que necesita, acercarnos, escuchar y hacer lo que esté a nuestro alcance. En la Pastoral Social no ayudamos simplemente a «personas necesitadas»; servimos a Cristo presente en ellas.

Cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo.
Mateo 25,40

El decanato

Nuestras 13 parroquias

Cada parroquia tiene su propia ficha. Poco a poco iremos publicando lo que ofrece cada una: dispensario, despensas, comedor y sus contactos.

Una invitación

Cada persona puede aportar algo: tiempo, escucha, oración, alimentos, conocimientos, trabajo, compañía o simplemente un corazón dispuesto a acercarse.

No todos podemos hacer lo mismo, pero todos podemos hacer algo.